miércoles, 29 de junio de 2011

Palabras fuertes

Hace unos días llegó mi marido a casa con una sonrisilla picaruela, venía a contarme una noticia que sabía que no me dejaría indiferente. La noticia en cuestión, habla de un señor que ha convertido su libro de poemas, inspirado en la difícil tarea de dormir a su hija, en un best-seller. “¡Qué bello!” pensé, pero por la sonrisa socarrona de mi marido debí imaginar que no iba por ahí.

Bajo el título de Go the Fuck to Sleep  este libro, en principio dirigido a otros padres desvelados, desea transmitir la desesperación ante el llanto insistente del bebé robando horas de sueño. A mi modo de ver va más allá, sólo he leído varios fragmentos y, en mi opinión, encuentro que son rimas infantiles cargadas de agresividad verbal. Y esto me chirría.

Entiendo que el llanto del bebé es algo que no deja impasible a nadie. A los desconocidos molesta, a los allegados inquieta y a los padres, me atrevería a decir que aún más a las madres, nos descompone, nos descoloca, esa sensación horrible de no poder entregarle lo que necesita.

No he pasado muchas noches en vela, más bien ninguna, pero sí ha habido episodios de dormir mal y ni que decir que el sueño va y viene, porque a pesar de dormir cuerpo con cuerpo una siempre tiene una antena puesta y ella pasa la noche buscando la tetita con manos, nariz y boca. Como en toda familia, también hay momentos difíciles de llevar pero entiendo que eso no nos da derecho a tratar a nuestros bebés como si no fueran lo que son, personas que merecen el mismo respeto que nosotros. Tengo la sensación de que esta energía violenta y desconsiderada con ellos les tiene que llegar, aunque no comprendan el significado de las palabras, y no me parece una manera sana de relacionarnos con ellos ni atender su situación, sus necesidades, por no hablar de lucrarse con ello...

Todos vivimos a veces momentos de tensión, momentos en que necesitas cerrar los ojos, respirar hondo y serenarte en dos segundos para poder recibir de nuevo a tu hija con amor, sostenerla con respeto y acompañarla en la angustia que está pasando, porque tal vez nos esté diciendo que algo no le gusta... y no me extrañaría nada.

domingo, 26 de junio de 2011

Volver a ser uno

Volvemos a ser uno, cada uno en su cuerpo y en su mente, pero conectados, entrelazados con miles de hilos que se tejen a gran velocidad, como telas de araña, para salvar las distancias.

No sé bien cómo fuimos interponiendo alguna barrera entre nosotros, ya viejos conocidos. No me gusta achacarlo al cansancio o al poco tiempo que nos dedicarnos, juntos o por separado, porque considero que son pequeñas zanjas que se saltan con más o menos agilidad. Tampoco creo en el equilibrio y la perfección que se le atribuye, tal vez porque nunca conseguí equilibrarme y acabo viendo el encanto en la imperfección. Pero lo cierto, es que fuimos poniendo distancias casi imperceptibles, hasta actuar como autómatas, con un cariño ensayado impropio en nosotros.

Necesitaba escuchar que continúa sintiéndose bien a mi lado, que somos un equipo, que me sigue viendo preciosa, que considera que soy una buena madre. Todo esto lo sé, pero hay veces que necesito un empujoncito para venirme arriba y renovar la ilusión. Estos días hemos vuelto a tejer nuestra tela de araña, con cariño, extendiendo en ella lo que deseamos entregar y dispuestos a recibir lo que el otro nos tiende. Me siento de nuevo arropada sin necesidad de un abrazo, me siento amada por lo que soy y lo que hago, me siento ilusionada por permitir que este amor desperezado esté comenzando a pintar las paredes de la casa y nos salpique a todos.

Durante un tiempo hemos permitido que la rutina, o lo que sea, nos alcance cada noche sin estar cogidos de la mano. Es una lección muy antigua pero muy valiosa, el amor trae más amor consigo y me siento orgullosa de poder entregarlo y recibirlo, así sin reservas, a él y a nuestra Cereza.



miércoles, 22 de junio de 2011

Habiba y Alma ♥

Habiba. Durante días nos hemos sentido identificadas con esta madre, compartiendo su dolor, su entrega y su lucha por reencontrarse con su hija, por criarla a su modo, por acunarla y amamantarla sin tiempo, horarios, ni más orden que su instinto y su sentido común. Nos hemos hecho una sola madre extendiéndonos la mano unas a otras, una Gran Madre llena de fuerza y amor.

Alma. Todas hemos querido mirarla, susurrarle, explicarle que no está sola, que todo se arreglará. Permitirnos abrazarla, arroparla, acompañarla en su desconcierto. Todas la hemos acunado desde nuestro corazón estos días y estas noches.

Hoy todas hablamos de ellas, todas nos sentimos más Habiba que nunca y todas reconocemos mejor a Alma en los ojos de nuestros bebés. También yo quería aportar mi granito de arena. Porque hoy siento su alegría, su emoción, su calor, el latido de sus corazones próximos, la complicidad, las nanas y la urgencia por recuperar el tiempo perdido. Y digo que hoy me siento más cerca de ellas porque podemos, al fin, disfrutar todas juntas de estos momentos de AMOR que desde la intimidad de cada hogar se unen en un sentimiento común capaz de romper barreras.



martes, 21 de junio de 2011

Cerebro de vacaciones

A veces una va tan rápido pensando, organizando y tratando de adivinar el futuro que se queda sin fuerzas para atender al instante que vive. Así me siento ahora, KO, en shock. Al borde del cortocircuito! fffffgggrrr fffffggggrrr

Considerar lo que podemos hacer, la manera más viable de llevarlo a cabo el cuándo, el cómo... empiezo ya a preguntarme a menudo el por qué. Me consume la energía, esto no debe ser nada sano.

Dar cabida a las cosas imprevistas me colapsa, sobre todo emocionalmente. Se entremezclan las necesidades y los sentimientos encontrados. Sin embargo, gestionar los minutos cotidianos, endulzaditos con jugo de Cereza, es una tarea que se lleva bien, aunque sume gotitas en el caudal de la organización que desemboca en mi cabeza.

Mi cerebro es todo un artista y las soluciones emergen de él como si de la chistera de un mago se tratara. Pero también necesita un respiro, porque a veces está exhausto y merece que le diga lo agradecida que estoy por hacernos la vida más fácil y agradable. A menudo le hago promesas que no siempre cumplo: dejarle descansar después de esto o lo otro, dormir un poco más, no tenerle dando vueltas a la misma plaza, dejar que se asome al balcón que le plazca y quitarse los zapatos. Me siento en deuda con él.

Moveré ficha en un asunto y, después, le voy a dejar volar un buen rato, todo lo que pueda, libre, feliz, para que se vaya a un spa, se pasee por dónde quiera, se sacuda las ideas y riegue los nuevos brotes. Es un amor y, cuando sale, me regala sensaciones y experiencias nuevas sin moverme del sitio. Siempre tan fantástico y agradecido de vivir en mi cabecita loca.







lunes, 20 de junio de 2011

Un premio precioso

Esta mañana he recogido este nuevo premio que es una maravilla!! Es un premio especialmente bonito para mí porque va dedicado a esos momentoa mágicos que vivimos con nuestras crías y me encanta!!! Muchísimas graciaas Ira (Mà a mà, pell a pell, cor amb cor. ), por pensar en mí y en la Cereza, qué ilusión!

Para obtenerlo tan sólo hay que contestar la siguiente pregunta: ¿Hasta cuando vas a dar el pecho a tu hij@?
Mi deseo es hacerlo hasta que ella quiera. Llevamos algo más de 15 meses de feliz lactancia, a demanda, día y noche, nutriéndonos así de amor, de miradas, de caricias y de complicidad mientras la lechecita rica fluye. Desearía continuar así mucho tiempo más, adaptándonos a lo que venga para mantener estos ratitos tan nuestros, tan hermosos y tan necesarios para ambas.


Como aún voy conociendo blogs, muchos geniales (sois unas mamás llenas de creatividad y amor!!) y otros, algo más explorados, sé que lo tienen, pues este premio lo voy a repartir con tres espacios muy especiales y sus respectivas mamás con sus tetitas lindas!!

Besos para todos!!

Queriéndonos cada minuto
La Tribu de mamá

sábado, 18 de junio de 2011

Animal de mar

La Cerecita es animal de mar, no me sorprende porque es mucho más hermoso y salvaje que cualquier piscina. Hemos pasado una tarde maravillosa. Aplicando lo aprendido, nos hemos sentado en la orilla, algo apartados, inspeccionando la arena, su textura, su aspecto de cerca, su sabor, como no. Jugando con las algas, regalando sonrisas a las caracolas. Y así poco a poco, llevándome de la mano se ha ido adentrando en el mar, a grandes zancadas, haciendo bailar el agua a nuestro paso.

Ha sido una de las tardes más bonitas de mi vida, juntas en el agua, saltando sobre mí, besándome, alternando el sabor a sal con dulces sorbitos de teta.  Jugando a escoger algas y piedrecillas con su padre, daba gusto verles, qué ternura!

Al atardecer, nos hemos secado sobre las rocas mirando al sol para luego acurrucarnos en la arena, ella mamando y papá abrazándonos a las dos hasta dormirnos. Me sentía en paz, agradecida y feliz.




viernes, 17 de junio de 2011

Impaciencia

Esta mañana, rondándome algo en la cabeza, de pronto lo he visto claro: ¡pero qué impacientes!!. No sé cómo no me he dado cuenta antes, de verdad, hay veces que a una le pueden las ganas.

Con este calorazo de mediados de agosto, al regresar de los recados matutinos estoy que necesito zambullirme y que se me quite todo, como una pastilla efervescente. La niña en un costado, la bolsa de la compra en la otra mano y la mochila de supervivencia al cuello. Todo esto haciendo peripecias para abrir y cerrar puertas con meñiques y pies y sin dejar de cantar el señor Don Gato o la Bella Cuquín. Además tengo una sandalia rota y la suela me está haciendo polvo, salgo escopeteada de casa y siempre me acuerdo tarde.

Al  pasar frente a la piscina del bloque, la pequeña le hace una fiesta. De modo que hace un par de días y emocionada con estrenar el veranito junto a ella, no me contenté con remojar los piececillos y llamar a la gata para que nos acompañe con su baile de San Vito, como solemos hacer. Y así fue como nos enfundamos el bañador, el gorrito, un poquito de crema y a disfrutar... o algo así.

El primer día a penas nos mojamos, fue meter un poco más de la rodilla y comenzar a llorar, así que regresamos al bordillo a remojar los pies y disfrutar del espectáculo que ahora es aún mejor, ya que papá se anima y hace el mico hasta caer al agua y jugar con una enorme pelota de colores. Así sí que disfruta la pequeña, llamándolo a carcajadas para que siga haciendo la foca. Al día siguiente fue casi peor. Y para el tercer intento su padre puso toda la carne en el asador y le infló una barquita que le habían regalado.... ahí sí que chiscamos para fuera!!

Y esta mañana caí, con lo claro que estaba: ¡qué prisa tenemos!!. Siempre procuramos que sea ella quién decida, respetar sus tiempos para desenvolverse, estimular sin forzar. Y ahora no he sido capaz de darme cuenta, locos de emoción por disfrutar del chapoteo juntos. Si de momento está feliz remojando sólo sus pinrelillos y ríe a carcajadas mientras nosotros nos bañamos, no me cabe duda que pronto será ella misma quien nos pida que la acompañemos. Dejando que dé el paso cuando se sienta segura. Me siento un poco desconsiderada con ella ahora, pero al menos, ya me he dado cuenta... “¡qué cabezotas!”, debería pensar nuestra hermosa Cerecita.

jueves, 16 de junio de 2011

Sorteo del libro "Una Nueva Maternidad"

Ha llegado a mis mamos la oportunidad de participar en este sorteo (gracias, Eraseunavez!) y no quiero desaprovechar la oportunidad de conseguir un ejemplar del libro "Una Nueva Maternidad" que Nace una mamá nos ofrece. Un millón de gracias!

Si la suerte no me acompaña, lo compraré igualmente. Porque en este camino andado de la mano de mi hija ,me he sentido muy arropada por otras mamás en la red y me parece especialmente bello que este libro vaya a para al hogar de una de nosotras precisamente del ciberespacio!!

Suerte a todas y gracias por seguir ahí!! Mil besos

http://naceunamama.com/569/sorteo-de-un-ejemplar-de-una-nueva-maternidad

miércoles, 15 de junio de 2011

Bonita

Hoy tengo un día de esos en los que una se siente bonita sin motivo especial. Me he levantado de buen humor y ya el solecito me acompañaba. La pequeña también amaneció con una sonrisa y charlando sin parar con su soniquete de colibrí.

Es maravilloso cuando se tiene un día así, en el sin esfuerzos, te sientes ágil, intuitiva, cargada de energía femenina, sensual... simplemente porque sí. No importa la ropa que escojas, ni el tiempo que te dediques, porque esa luz no sale de ahí, es uno de esos días en los que brillas desde dentro y basta con enfundarte en tu trapito de siempre, refrescarte la cara, mojarte el cabello y dejar que el sol te acaricie. Días como hoy, una tiene la risa fácil y jamás pierde la sonrisa. Pero lo mejor, es que eres capaz de mirar más allá en cada cosa que haces y cada sensación que recibes. Como brota lo mejor de tí, es sencillo que ocurran cosas fascinantes, o al menos, así parece porque podemos apreciar la belleza en cualquier gesto y eso nos devuelve la confianza en la vida, la sociedad y en nosotras mismas.

Hoy me parece hermoso mi hogar, con su caos de cosas por hacer y recortes infantiles en los lugares más insospechados. Me asomo a la luz de la isla,  con su cielo claro y el reflejo del mar allá donde vayas. Admiro a mi pareja, con su mirada de amor que siempre me acompaña y su interés por verme feliz. Me sorprendo bailando sin música Reconozco mejor los gestos amables de descocidos y agradezco esos instantes de empatía. Desearía abrazar a una amiga. Y sobre todo, me siento bonita junto a mi Cereza, con su conexión especial con la alegría que funde en chispitas de color todo lo que la roza...

¡Cualquier día como hoy enloqueceré de amor!... lástima que sólo sean tan brillantes cada tanto, fieles siempre a nuestros propios ciclos.



Colo Villén

lunes, 13 de junio de 2011

Lunes, martes, miércoles...

Cuando una rompe con su ritmo de vida para dedicarse a su hija llega un momento en que no sabes en que día vives ni a penas las horas. Aunque trato de no perder de vista ciertas referencias, la verdad es que acabo haciendo y deshaciendo en una rutina flotante y bastante flexible, todo sea dicho.

Pasé por varias etapas hasta llegar a este punto, porque en los primeros meses, directamente, no hay tiempo real. Viví sumergida en el limbo en el que entré al dar a luz y en el que ella marcaba el compás. Me rendí a su son encantada, aunque eso sí, aprendí a darme duchas express y a alimentarme con ella al pecho. Día a día muestros ritmos se asemejan pero no acabo de desprenderme de esta sensación de pasar el tiempo sin tiempo.

Llegado el momento, mi situación no era la más favorable y no dudé un solo instante. Al decidir aparcar mi vida laboral una temporada, no sabía que ese mundo andaba rodeado de tantos satélites. Porque al dejar de trabajar, una también deja de lado una identidad y eso supone muchos cambios... y muchas explicaciones. La vida social se resiente hasta quedar fuera de órbita, porque al hecho de tener un bebé hay que sumarle el salirte de la rueda (un poco más)... Trato de no juzgar a nadie por la opción elegida. Entiendo que es otra de las decisiones personales que conlleva la crianza y que, además, no siempre es una decisión totalmente libre puesto que muchas veces nuestras circunstancias pesan más que nuestros deseos. Por eso me deja pasmada la libertad que se toman muchos para opinar abiertamente sobre el tema, a veces incluso sin dirigirse directamente a mí, como si el pasar tantas horas con mi hija me estuviese nublando la capacidad para comprender el idioma. Sin embargo, disfruto compartiendo experiencias y puntos de vista desde el respeto, suele resultar enriquecedor para todos.

Por mi parte, estoy inmersa en un universo de caricias, canciones, besitos tiernos, risitas y algún que otro arrebato. Día y noche. Descubriendo habilidades y aprendiendo de la experiencia. Seleccionando y absorbiendo la información que cae en mis manos y tratando de ser consecuente. Además de desarrollar una super antena para la atención que acaba retorcida muchos días de tanto dar de sí. Es precioso y muy gratificante, pero no fácil.

Mientras tanto, en casa aprendemos a vivir con menos, a valorar lo que realmente necesitamos o nos complace, a no hacer grandes planes de futuro, a darnos tiempo para que, al menos, crezca un poco más pegadita a mí. Cada día trato de visualizar que algo se cruza en nuestras vidas y permite poder prolongar esta situación por más tiempo, que cualquier día de estos me ilumino y se me ocurre una opción viable para no tener que romper drásticamente lo que estamos construyendo y tener que volver a saber sin falta en qué día y minuto vivo.

viernes, 10 de junio de 2011

Estrellas en mi leche

Mientras doy de mamar a mi Cereza me gusta pensar cosas agradables. No es nada difícil, la verdad, porque son momentos preciosos. Cuando no le canto, le susurro o simplemente la miro embelesada, trato de hacer este ejercicio que me reconforta. Disfruto concentrada en sincronizar nuestras respiraciones lo más posible, tengo mucho más pulmón lógicamente, y dejo volar la imaginación.

Unas veces pienso que mi pecho está cuajadito de estrellas. Blancas, plateadas y muy brillantes. Estrellas pequeñitas y grandes que tilitan y se empujan suavemente para salir como un caño de amor a la boquita de mi hija. Me las imagino así, en continuidad y movimiento, descendiendo hasta su estómago donde se acomodan felices. Me encanta visualizarlo.

Otras veces imagino que nos salen unas alas preciosas, parecidas a las de las mariposas pero con  ramas y brotes en movimiento. Las voy coloreando según el día, según me sienta y según la haya sentido a ella. Son brillantes y su color se va difuminando.

Cuando estamos muy agotadas, imagino que respiramos florecillas. Entran en torrente en nosotras y recorren nuestro cuerpo dando confort y alegría. A veces, cuando caigo enferma también me gusta imaginar esto, entonces casi siempre son blancas y se agolpan en la zona que me duele, dando calor y sanando.

Otras veces sueño que flotamos por el cielo o sobre el mar, en calma...y casi siempre nos dormimos.

Quería compartir con vosotras estos momentitos que me relajan, me divierten y dan aún más color a mi vida!!


Premios nuevos, hoy 2 en 1!


Ooooh, he recibido un par de premios preciosos!!  Este primero es muy amoroso!
Millones de gracias Ira, sin tu blog (Mà a mà, pell a pell, cor amb cor. ) maravilloso y tus cosas, este espacio mío, vuestro, no sería lo mismo!!
También compartirlo con mis seguidoras y aquellos que sé que me leen aunque no se registren, besines! Como siempre, me dais ánimo para continuar!
Como lo bonito es dar y recibir, lo comparto con algunos blogs que frecuento y me aportan cositas bellas, aún no tengo el placer de conocer a sus creadoras, pero desde aquí os mando mi cariño y agradezco vuestras entradas y ocurrencias.


De verdad que este premio tan pop me vuelve loca!! Y ahora a cumplir con las preguntitas, que es lo propio!!
1. ¿Cúal es tu reto?
Estar más presente en cada cosa que hago, que vivo, que siento

2. ¿Qué le dirías a tu jefe si te tocase la lotería?
Ahora no trabajo, pero si me hubiera tocado en mi último trabajo le diría: Oski, lo siento, pero hoy tururú y a partir de mañana trabajo por libre!!... cuando pasara el subidón ya hablaríamos de proyectos.

3. ¿Qué harías si descubrieses que alguién te está mintiendo?
Si es una mentira más o menos boba, suelo dejar que salga del paso, aunque me da la risilla de "anda que...". Si es algo que me afecta, tarde o temprano acabo hablando con la persona, tal vez no de la mentira en sí pero sí de la situación. Trato de no ir arrastrando muchas cosas.

4. Si se quema tu casa, y sólo pudieras salvar una cosa que salvarías?
Caray que yuyu! A mi hija. Saldría chillando a mi marido que volase y llamando a la gata!

5. Entras a un sitio con mucha gente, ¿qué haces?
Saludar al entrar, tratar de no llamar la atención, otear y sonreir a quién me de buen rollo.

6. ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacio?
Depende, tal vez más medio vacío... bebo muy rápido!

7. Te encuentras una lámpara mágica, ¿que tres deseos le pides?
Salud para todos, resetear el sistema y algo fantástico y egoísta: volar!

8. ¿Cúal es tu mayor miedo?
Que le pase algo a la niña.

9. ¿Qué te hace feliz?
Las chispitas de la vida: dar de mamar a la pequeña en calma, tumbarme al sol, mirar las plantas, las flores, la música, ensimisarme en mis cosas, la complicidad...

10. ¿Consigues sacar un minuto para ti cada día?
Sí, estos ratos son muy míos

11. Si pudieras reencarnarte en un animal cuál serías?
Otra mamífera, eso seguro. Tal vez una gata, por eso de ser medio salvaje medio de casa

12. ¿Cuál es tu recuerdo más feliz?
Uff, hay muchos. Desde la infancia, mi amor, las risas sin fin de la adolescencia... pero sólo uno, me quedo con el acurrucarme con mi hija nada más nacer

13. ¿En qué ciudad vivirías y porqué?
Hoy por hoy, me quedo aquí. Me gusta Ibiza, su color, su gente, su naturaleza.

14. ¿ En que crees?
 En el amor, por supuesto!

15. ¿Qué siéntes cuando creas?
Cuando escribo me emociono, me noto el corazón a mil cuando las palabras brotan a toda castaña de mi mente. También me emociono al compartilo, porque me está costando soltar la vergüenza y siempre acabo con la piel de gallina. Cuando hago cualquier cosa que sale de verdad de mí, me siento VIVA.

16. ¿Te gustaría conocer el futuro?
Todo todo no, pero sí que me chivaran cosas concretas.

17. ¿Qué otros nombres de blog te planteaste antes de poner este?
Lo tuve claro en cuanto me vino a la mente. Hace unos días pensé que Gotitas también era un buen nombre...  aún no se a qué vino!. No lo cambiaría, Buceando en mí, es algo muy personal y me identifico plenamente.

18. ¿Crees que se pueden hacer buenos amigos a través el mundo blogger que frecuentas??
Sí, no tengo ninguna duda. Aún soy novatidla en esto pero he ciberconocido gente que llevo en el corazón. Aquí sólo será cuestión de tiempo!

19. ¿ Qué libro quedará para siempre grabado en tu memoria?
Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez


 Me despido de todos contenta y con amor!!